martes, 11 de abril de 2017

Aquel vacío que nos llena de ceguera.

Dime Luna,
como amarrada a tu luz
la noche no me da la claridad de mis pensamientos.
Tumbada en la hoz del cielo
me balanceo entre la inquietud y el miedo,
el columpio de la incertidumbre de la vida
de donde vengo,
donde estoy,
a donde voy....

Dime Luna,
que a pesar de mancharte de tinto,
estás aquí al igual que yo,
en el inmenso universo
que a mi me castiga como materia finita
o me regala en fin para descansar.

Quién sabe de qué tenemos que estar agradecidos...

Dime Luna,
como nos ves a nosotros moribundos,
creyéndonos dueños de tu universo
y centristas de nuestra tierra,
donde solo existe yo,
tan vacíos de todo,
y tan llenos de tu luz.





lunes, 27 de marzo de 2017

Ella ha decidido andar.

Ella ha decidido comenzar a caminar sola, darle la espalda al abismo que le mantenía en el vértigo de tus dudas, porque ha caminado al filo de tu profundidad y ha llegado a convertirse en una persona que cuando caiga, no quería salvarse porque no se veía reflejada en aquel cuerpo dejándose llevar por la gravedad. Ha caído en tu abismo durante un tiempo y a llorado, gritado, ha caído al vacío de tu pozo de incertidumbre. Sin embargo, de nada vale allí el tiempo que podíais abrazaros, de nada vale la constancia por esperar que se desenvolviesen tus nudos, porque la luz en el pozo se va apagando y ella tiene que sobrevivir. 

Ya no amor,
ella ya no puede cargar con dos cuerpos muertos, no puede empujarte a subir y una vez arriba caigas de nuevo. Es hora de salvarse por distintas sendas, quizás no estabais en la correcta esta ultima vez y su lugar sea el fondo del abismo, un caer constante... pero el punto de apoyo que os salvaba se lo ha llevado consigo.


Ella camina sola, sintiéndose ir contra el viento, contra su corazón... pero es imposible ver la luz si no sales del fondo de la oscuridad. Ella camina hacia arriba con más miedo que nunca, pero más segura que siempre. Deja atrás un hogar que en la que ya no existe ni una sola habitación donde descansar, donde ya no hay certeza de que si llamas te vayan a abrir... donde la puerta ahora está abierta y ella ha decidido andar. 

Sheila.

"El camino hacia uno mismo es el único
que después del esfuerzo que supone,
deja las huellas menos gastadas."
Marwan.




lunes, 6 de marzo de 2017

La posibilidad de lo imposible.

Hola amor,
te escribo por que no puedo hablar contigo. 

La noche me envuelve en los brazos de tus recuerdos y no puedo decírtelo. Cada día que pasa es un paso atrás, pero quizás para ti, es un paso más cerca de ti misma, no lo sé, pero me mata la incertidumbre. Con esto no quiero traerte más tristeza, no tener las riendas de la vida debe ser duro, solo que yo, las tenía clavadas en la tuya y me siento con mi mitad descolgada.

Los días son copias unos de otros y en parte, no me estoy queriendo estos días, no estoy queriendo a la persona que estoy siendo. Quizás soy aquella persona que fuera de mí, veía débil y dramática, sin que se diese cuenta que tenia la vida por delante. Aquel tipo de persona que siempre recibía consejos de todos, como los míos, tan fáciles entonces.

Pero de nada vale cuando el dolor se levanta y se acuesta contigo cada día, y pienso, que no hay un consuelo que venga a quitármelo de encima porque no hay mayor ausencia que la tuya. No hay mayor sentimiento cuando te pienso, cuando nos imagino.

Hoy te escribo como nunca lo hice, te escribí sin conocerte, te escribí borracha de madrugada, te escribí dormida, te escribí como quien lo lleva innato, pero esta vez te escribo sin ti. Y aún cuando me despierto por las mañanas pienso que es un sueño, pero estas lejos. Lejos de las caricias que imagino cada noche, lejos de cada sonrisa, lejos de las palabras que no recibo, estoy lejos, porque me has llevado contigo y desde entonces la vida se ha parado en el momento que me vi irme contigo. 


lunes, 27 de febrero de 2017

Esta noche.

He perdido la fe cuando estaba en la cima de la montaña,
cuando miraba a atrás y nada pensé que podría vencerme.

Hoy, justo cuando todo lo tenia en mis manos,
veo el precipicio entre los huecos de mis dedos
y siento que mis pasos no me aseguran un lugar.

Por que cuando más te quería,
cuando más feliz estaba,
cuando más era contigo...
tu bailas sola.

Y yo me aparto, 
te dejo espacio... dejo que crezcas con tus miedos,
¿por que quien soy yo para guiarte el camino?

Hoy tengo un motivo por el que escribir 
después de mucho tiempo 
y que pena que hasta parece que se me ha olvidado como hacerlo.

Esta noche me siento mas sola que nunca,
esta noche es imposible.

martes, 21 de febrero de 2017

Microsilencios.

Camino por este sendero olisqueando el rastro como un perro perdido que anda buscando su casa. Todos queremos sentirnos como en casa. Pero cada vez que creo tener las manos llenas de agua solo veo que rebosan de barro y me pongo a ensuciar las cortinas de mi casa, esas malditas cortinas que me recuerdan a unas alas libres que se mueven con el viento. Me recuerdan a las hondas delirantes del moverse por que sí, sin rumbo, a la nada.

Por un todo que se apodera de mi cuerpo, se ha hecho difícil poder dejarle un hueco a la nada para que me abrace. Nada era todo sin ocupar lugar, vertiginosa en el tiempo, acariciando a la vida. Nos llenan las manos de todo y nos vemos condenados a la ansiedad de querer tener más, y entonces, todo y nada se pelean.

Solo queda asumir o luchar, solo queda ser esclavo de uno mismo.
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ACTO 1.
Cuando te vi por primera vez solo era un pequeño gusano de seda que guardaba calor entre cuatro paredes y observaba tu vuelo tras el otro lado del agujero que me daba la vida.

ACTO 2.
Cuando por fin alce el vuelo, tu ya te habías cansado del mundo exterior, y supe que era demasiado tarde, porque tu libertad se había enganchado en mis alas.