lunes, 27 de marzo de 2017

Ella ha decidido andar.

Ella ha decidido comenzar a caminar sola, darle la espalda al abismo que le mantenía en el vértigo de tus dudas, porque ha caminado al filo de tu profundidad y ha llegado a convertirse en una persona que cuando caiga, no quería salvarse porque no se veía reflejada en aquel cuerpo dejándose llevar por la gravedad. Ha caído en tu abismo durante un tiempo y a llorado, gritado, ha caído al vacío de tu pozo de incertidumbre. Sin embargo, de nada vale allí el tiempo que podíais abrazaros, de nada vale la constancia por esperar que se desenvolviesen tus nudos, porque la luz en el pozo se va apagando y ella tiene que sobrevivir. 

Ya no amor,
ella ya no puede cargar con dos cuerpos muertos, no puede empujarte a subir y una vez arriba caigas de nuevo. Es hora de salvarse por distintas sendas, quizás no estabais en la correcta esta ultima vez y su lugar sea el fondo del abismo, un caer constante... pero el punto de apoyo que os salvaba se lo ha llevado consigo.


Ella camina sola, sintiéndose ir contra el viento, contra su corazón... pero es imposible ver la luz si no sales del fondo de la oscuridad. Ella camina hacia arriba con más miedo que nunca, pero más segura que siempre. Deja atrás un hogar que en la que ya no existe ni una sola habitación donde descansar, donde ya no hay certeza de que si llamas te vayan a abrir... donde la puerta ahora está abierta y ella ha decidido andar. 

Sheila.

"El camino hacia uno mismo es el único
que después del esfuerzo que supone,
deja las huellas menos gastadas."
Marwan.




lunes, 6 de marzo de 2017

La posibilidad de lo imposible.

Hola amor,
te escribo por que no puedo hablar contigo. 

La noche me envuelve en los brazos de tus recuerdos y no puedo decírtelo. Cada día que pasa es un paso atrás, pero quizás para ti, es un paso más cerca de ti misma, no lo sé, pero me mata la incertidumbre. Con esto no quiero traerte más tristeza, no tener las riendas de la vida debe ser duro, solo que yo, las tenía clavadas en la tuya y me siento con mi mitad descolgada.

Los días son copias unos de otros y en parte, no me estoy queriendo estos días, no estoy queriendo a la persona que estoy siendo. Quizás soy aquella persona que fuera de mí, veía débil y dramática, sin que se diese cuenta que tenia la vida por delante. Aquel tipo de persona que siempre recibía consejos de todos, como los míos, tan fáciles entonces.

Pero de nada vale cuando el dolor se levanta y se acuesta contigo cada día, y pienso, que no hay un consuelo que venga a quitármelo de encima porque no hay mayor ausencia que la tuya. No hay mayor sentimiento cuando te pienso, cuando nos imagino.

Hoy te escribo como nunca lo hice, te escribí sin conocerte, te escribí borracha de madrugada, te escribí dormida, te escribí como quien lo lleva innato, pero esta vez te escribo sin ti. Y aún cuando me despierto por las mañanas pienso que es un sueño, pero estas lejos. Lejos de las caricias que imagino cada noche, lejos de cada sonrisa, lejos de las palabras que no recibo, estoy lejos, porque me has llevado contigo y desde entonces la vida se ha parado en el momento que me vi irme contigo.